Test de escrupulosidad moral
Preguntas: 18Tiempo: ≈ 4 min
Lea cada situación y elija la respuesta en la que más se reconozca; no hay respuestas buenas ni malas. Al terminar verá su nivel de signos de escrupulosidad moral y una explicación de lo que significa. Son ≈4 minutos.
Test de escrupulosidad moral: su resultado
Brújula callada En usted los signos de escrupulosidad moral son mínimos.
Sus respuestas dibujan una conciencia que trabaja sin hacer ruido. Las dudas sobre su propia honradez, el repaso mental de lo que dijo ayer, las ganas de contarle un desliz a alguien o la culpa que no se marcha apenas aparecen en su día, y cuando asoman tienen un tamaño razonable.
Si de verdad se equivoca con alguien, siente lo justo. Le pesa, lo piensa, se disculpa si procede y el asunto se cierra. Nadie tiene que repetirle que no pasó nada para que usted lo crea.
Detrás de esa calma hay una brújula ética que se pone en marcha cuando algo la reclama y descansa el resto del tiempo. Es una manera de preocuparse por ser buena persona que no le cuesta energía.
Nada de lo que muestra este resultado indica que sus dudas se estén enroscando en un círculo que se alimente solo.
Test de escrupulosidad moral: su resultado
Oído fino En usted los signos de escrupulosidad moral son leves.
En sus respuestas se oye un ruido de fondo leve. Una duda sobre su honestidad o sobre cómo trata a los demás se instala en la cabeza, pide una segunda mirada y se va.
No llega de la nada: aparece después de algo realmente ambiguo, una frase que pudo sonar mal, una promesa cumplida solo a medias. Usted la examina, saca sus conclusiones y la deja marchar sin necesitar que otra persona le asegure que todo está bien.
Eso habla de una conciencia atenta a los matices, que no se conforma con el primer vistazo. Es una cualidad que se agradece en un amigo, en un compañero de trabajo o en una pareja.
Lo que todavía no aparece en este nivel es lo que describen los resultados más altos: la duda que no se cierra. Aquí, un desliz termina cuando termina su reflexión.
Test de escrupulosidad moral: su resultado
Punto medio En usted los signos de escrupulosidad moral son intermedios y de cuadro mixto.
Su resultado cae justo en el centro, y conviene leerlo como lo que es: un cuadro mixto. Algunos patrones se ven con claridad, como repasar una conversación con todo detalle o contar un desliz diminuto que nadie le había preguntado, y otros apenas se notan.
Hay dudas que se cierran por sí solas y hay dudas que exigen otra pasada antes de soltar. Ni lo uno ni lo otro domina, y por eso no se puede hablar todavía de una tendencia clara.
Lo que se ve al fondo es una conciencia que se esfuerza de verdad por hacer las cosas bien, tironeada entre despachar un asunto y comprobarlo una vez más.
Esa indefinición también es información útil. Su tendencia puede inclinarse hacia la calma o hacia la repetición según el día, el cansancio y lo que esté en juego.
Test de escrupulosidad moral: su resultado
Vara alta En usted los signos de escrupulosidad moral son claramente elevados.
Varios patrones se dan a la vez y se repiten. Una duda sobre su carácter vuelve después de haberla apartado, una decisión ya cerrada se reabre para interrogar el motivo, y un descuido pequeño le deja una culpa que dura mucho más de lo que haría falta.
Detrás hay un listón altísimo de honestidad y de justicia hacia los demás. Cuesta imaginar que alguien se haga tantas preguntas sobre su trato con la gente si no le importa de verdad cómo la trata.
El precio es de atención: cada vez más horas se van en volver a comprobar conductas que una sola pasada ya había resuelto. Tal vez haya notado que el repaso solo trae calma un rato.
Nada de esto dice que haya hecho algo malo. Dice que su cuidado por obrar bien ha empezado a trabajar más de la cuenta, y que ese exceso se nota en sus días.
Test de escrupulosidad moral: su resultado
Cuidado hondo En usted los signos de escrupulosidad moral son pronunciados.
En sus respuestas, buena parte de los patrones está activa a la vez y condicionan decisiones del día a día. La duda sobre si es una buena persona llega sin que haya pasado nada que la explique, y hay que resolverla antes de poder atender otra cosa.
Un descuido menor se juzga con la misma dureza que una falta seria. Se comprueba y se cuenta de nuevo aunque ya le hayan tranquilizado, y algunas decisiones se aplazan o se esquivan por miedo a que salgan mal.
Esto no significa que haya hecho nada malo ni que sea una mala persona. El resultado habla de cómo funciona la duda, no de cómo ha tratado a los demás. Debajo sigue lo mismo que en cualquier otro nivel, un cuidado profundo por ser una buena persona, que aquí sale muy caro.
Conversar sobre todo esto con un profesional de la salud mental es una opción que merece la pena, sin prisa y sin motivo para alarmarse. Ayuda tener a alguien con quien separar la preocupación auténtica de la duda que da vueltas.
Sus resultados no son casualidad
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Cómo funciona este test
Metodología
El test se apoya en lo que la psicología cognitivo-conductual ha descrito sobre las preocupaciones obsesivo-compulsivas que giran en torno a la propia conducta. Su terreno es la ética de todos los días: la honestidad, la justicia y la amabilidad hacia los demás.
Las preguntas recogen la intensidad, según su propio relato, de seis cosas. Hacia fuera: la necesidad de contar o de preguntar para quedarse en paz y el rechazo a situaciones en que podría fallar. Hacia dentro: la culpa que excede a lo ocurrido, el repaso mental de lo que ya hizo, la tendencia a poner un mal pensamiento a la par de un mal acto y la duda intrusiva sobre cómo es usted. El resultado es un nivel de signos, no una etiqueta.
Conviene conocer los límites: son respuestas de autoinforme, dadas en una sola sesión y sin entrevista de por medio. Para una visión de conjunto del trastorno obsesivo-compulsivo puede consultar la información del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos o la guía del servicio de salud británico.
Esta herramienta no es un instrumento de diagnóstico ni reemplaza la valoración de un profesional. Solo quien tiene formación clínica puede evaluar su situación en persona.
Preguntas frecuentes sobre la escrupulosidad moral
¿Qué es el TOC moral y en qué se diferencia del TOC de siempre?
El trastorno obsesivo-compulsivo no tiene un único tema: las obsesiones pueden girar alrededor de contenidos muy distintos. En el llamado TOC moral, el tema es la duda sobre la propia honestidad, justicia o bondad. No es otro trastorno aparte, sino un contenido concreto dentro del mismo cuadro. Este test mira solo ese hilo.
¿Tener un pensamiento intrusivo sobre la propia moral dice algo malo de quien lo tiene?
No. Esta preocupación es propia de personas especialmente empeñadas en obrar bien, no de personas que se hayan portado peor que los demás. Que la duda sea molesta no la convierte en una prueba contra usted.
¿Cómo sé si tengo escrupulosidad moral o simplemente una conciencia fuerte?
Fíjese en la culpa. Una conciencia sana siente algo acorde con lo que pasó, y esa sensación se apaga tras pensarlo con calma o tras una disculpa sencilla. Con la escrupulosidad la culpa se queda o vuelve aunque ya haya reflexionado y se haya disculpado, y la cuenta nunca parece saldada.
¿Puede este test diagnosticar la escrupulosidad o el TOC?
No. El diagnóstico lo hace un psicólogo clínico o un psiquiatra, hablando con usted y valorando su caso. Un cuestionario que se contesta solo puede indicar un nivel de signos. Si lo que ve le preocupa, puede empezar por su médico de familia o por un profesional de la salud mental.
Fuentes
- Abramowitz, J. S., Huppert, J. D., Cohen, A. B., Tolin, D. F., & Cahill, S. P. (2002). Religious obsessions and compulsions in a non-clinical sample: The Penn Inventory of Scrupulosity (PIOS). Behaviour Research and Therapy, 40(7), 825–838. doi:10.1016/S0005-7967(01)00070-5
- Abramowitz, J. S., Deacon, B. J., Olatunji, B. O., Wheaton, M. G., Berman, N. C., Losardo, D., Timpano, K. R., McGrath, P. B., Riemann, B. C., Adams, T., Björgvinsson, T., Storch, E. A., & Hale, L. R. (2010). Assessment of obsessive-compulsive symptom dimensions: Development and evaluation of the Dimensional Obsessive-Compulsive Scale. Psychological Assessment, 22(1), 180–198. doi:10.1037/a0018260
- Abramowitz, J. S., & Jacoby, R. J. (2014). Scrupulosity: A cognitive–behavioral analysis and implications for treatment. Journal of Obsessive-Compulsive and Related Disorders, 3(2), 140–149. doi:10.1016/j.jocrd.2013.12.007
- Miller, C. H., & Hedges, D. W. (2008). Scrupulosity disorder: An overview and introductory analysis. Journal of Anxiety Disorders, 22(6), 1042–1058. doi:10.1016/j.janxdis.2007.11.004
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