¿Qué edad debería enseñar?

Responda las 16 preguntas eligiendo, en cada una, la opción que más se parezca a su instinto real frente a una clase. Al final, sabrá con qué franja de edad de estudiantes encaja de forma más natural su manera de enseñar.

Illustration of a smiling teacher standing in a bright classroom, surrounded by groups of children and teens of different ages, each doing something different.
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Cuando varias cosas pequeñas fallan a la vez en la clase, ¿cuál es su primer instinto?
¿Cómo se ve, para usted, una semana de planificación bien lograda?
A la hora de dar instrucciones para una tarea nueva, ¿qué es lo más natural para usted?
¿Qué es lo que más le importa que un estudiante sienta a su lado?
Un estudiante se resiste con fuerza a una norma de la clase. ¿Qué hace usted?
Le queda una hora libre para planificar. ¿En qué prefiere invertirla?
¿Qué le resulta más gratificante ver hacer a un estudiante?
¿Con qué tipo de problema prefiere ayudar?
¿Qué clase de día siente que salió mejor controlado?
Si tuviera fama de destacar en algo como persona docente, ¿en qué le gustaría que fuera?
Antes de dejar que alguien pruebe algo nuevo, ¿cuánto le explica de antemano?
¿Qué momento preferiría presenciar?
Un estudiante se desborda emocionalmente de golpe. ¿Cuál es su reacción más natural?
Si pudiera describir su aula ideal en una frase, ¿cuál sería?
Un estudiante pregunta por qué algo debe hacerse de cierta manera. ¿Cuál es su instinto?
Años después, ¿qué le gustaría que un antiguo estudiante recuerde de usted?

Sus resultados no son casualidad

El clásico test de los 16 tipos de personalidad de Jung ha sido renovado a fondo: nueva metodología CoreTypes y una precisión muy superior. Puede que sean los 10 minutos mejor invertidos de su vida: se lleva la clave de sus decisiones, sus relaciones y sus resultados. Para siempre.

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor edad para dar clases?

Este test no señala una «mejor» edad. Apunta a la franja con la que usted encaja de forma más natural, según su temperamento y sus preferencias, desde la calidez que piden los más pequeños hasta la profundidad que permite acompañar a alguien casi adulto.

¿Cómo se sabe con qué edad de estudiantes se encaja mejor?

Fíjese en cuál de estas escenas lo atrae más: ir a fondo en una sola materia con jóvenes que ya casi son adultos, sostener una rutina ordenada con niños que empiezan a valerse por sí mismos, ser la persona estable a la que un adolescente se aferra en medio de tantos cambios, o acompañar de cerca, en varias destrezas a la vez, a los más pequeños. La que más pese es la que marca la franja.

¿Debería dar clases a niños pequeños, a preadolescentes o a adolescentes?

Los estudios detrás de este test coinciden en algo que sorprende: no es el dominio de una materia ni ningún título lo que más pesa en esta decisión, sino el temperamento con el que alguien entra a un aula —más sereno y paciente, o más directo y seguro de sí— junto con cuánta independencia le nace soltar en manos de sus estudiantes. No hay una opción mejor: hay una que encaja con quien es usted.

¿Encajo mejor con niños pequeños o con adolescentes?

Esas dos imágenes son, literalmente, los dos extremos de lo que mide este test: el trabajo de cuidado y cercanía con los estudiantes más pequeños, frente al trabajo de fondo y de acompañamiento con los adolescentes mayores. Pero no hace falta elegir entre solo esas dos: en el medio quedan otras dos franjas, cada una con su propio atractivo, así que la respuesta no tiene por qué ser un extremo o el otro.

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Metodología

La psicología del desarrollo divide la infancia y la adolescencia en tramos que se reconocen por cómo es un niño o un joven en cada uno —la primera infancia, la niñez media, la adolescencia temprana, la adolescencia tardía— y no por el nombre o el número con el que cada sistema escolar los distinga. Este test parte de esos tramos y los cruza con estudios que comparan, como personas, a quienes ya trabajan con estudiantes jóvenes y a quienes trabajan con estudiantes mayores.

Lo que se mide aquí no es una sola cosa: qué papel de adulto le resulta más cómodo asumir, cuánta libertad le nace dar a quienes tiene delante, si prefiere moverse entre varias materias o hundirse en una sola, y cómo reacciona cuando la presión del aula aprieta. Estos cuatro rasgos se combinan y señalan una de cuatro franjas de edad, como un mapa con varias rutas posibles.

El test nace del cruce de dos tradiciones: la investigación comparada sobre rasgos de personalidad, y los marcos profesionales que definen las etapas del desarrollo. Por eso el resultado se lee como una afinidad típica, nunca como una nota sobre su capacidad ni como algo que lo compromete para siempre. Quien quiera revisar de dónde salen estas etapas puede leer esta definición de desarrollo infantil y este resumen sobre las etapas del desarrollo.