Test de estrés
Responda las 12 preguntas eligiendo, en cada una, la opción que mejor describa cómo vive su semana ahora mismo. Al final obtendrá una lectura clara de cuánto estrés está sintiendo en este momento, sin comparaciones con nadie más. Le llevará unos 3 minutos.
Cielo despejado. Estrés apenas presente ahora mismo.
Ahora mismo, en casi todas las señales de este test, la lectura se inclina hacia el lado ligero: la vida no le está pareciendo, en este momento, algo imprevisible ni fuera de sus manos, y las cosas por hacer entran sin agobiar en el tiempo que tiene.
Se nota en que una semana normal cierra con la lista bastante despachada, y en que un imprevisto suelto no le desmonta el plan del día.
La fortaleza aquí es clara: ahora mismo tiene margen real, y ese margen le deja responder a lo que llega sin ir siempre por detrás.
Esto no equivale a una vida sin nada entre manos: significa que, tal como están las cosas ahora, lo que tiene entre manos le resulta manejable, no que no tenga de qué ocuparse.
Lo que este resultado no cuenta es qué tan bien aguantaría si de golpe entrara una exigencia nueva y grande — esa es una pregunta distinta, que esta lectura de hoy no responde.
Brisa que va y viene. Estrés leve, más la excepción que la costumbre.
La lectura se inclina hacia un estrés leve: hay tramos de la semana en que las cosas se sienten fuera de control o por encima de sus fuerzas, pero siguen siendo la excepción, no la norma de sus días.
Puede notarlo en alguna mañana suelta en que arranca ya con la sensación de ir con retraso, o en un día en que el plan se tuerce sin que eso arrastre al resto de la semana.
La fortaleza es que, en general, la vida ahora mismo se sostiene sin apretar: cuando el estrés asoma, suele ser puntual y se disuelve solo.
El precio es que, al ser algo tan ocasional, es fácil no darse cuenta cuando esos tramos empiezan a repetirse con más frecuencia de la habitual.
Vigilar si esos días sueltos se van haciendo más comunes es, precisamente, lo que este resultado por sí solo no le puede decir.
El viento de cada día. Estrés cotidiano, sin ser motivo de alarma.
Aquí no gana con claridad ni la sensación de tenerlo todo bajo control ni la de no dar abasto: las dos aparecen con un peso parecido, alternándose según el día. Es un punto intermedio real de este test, no una manera cómoda de decir «no se pudo determinar nada».
Se nota en que semanas normales traen, sin contradicción, tramos en que todo encaja y tramos en que las cosas se sienten imprevisibles o difíciles de seguirles el ritmo.
Esta cantidad de estrés es, sencillamente, la que suele traer consigo una vida con cosas reales entre manos — no es, por sí sola, motivo de alarma.
La parte que conviene no perder de vista es que, al no ser un extremo, resulta fácil no prestarle atención — y a la vez es, ahora mismo, la zona con más margen para inclinar la balanza hacia el lado ligero.
Nubes que ya pesan. Estrés claramente elevado ahora mismo.
La lectura se inclina con claridad hacia el lado pesado: ahora mismo, la vida le resulta más seguido de lo habitual imprevisible, difícil de manejar y por encima de lo que puede sostener.
Puede notarlo en que casi cualquier mañana arranca ya con la sensación de ir con retraso, o en que buena parte de lo que tenía pensado para el día sigue sin resolver cuando llega la noche.
Reconocerlo con esta claridad ya dice algo a su favor: cuesta más mirar de frente un resultado así que restarle importancia.
Esta lectura describe cómo valora usted su vida ahora mismo, no la causa ni un diagnóstico de nada. Hablar con un profesional es una opción razonable a tener presente, entre otras, sin que eso signifique que la situación sea grave — es, simplemente, una perspectiva más.
Tormenta sin claros. Estrés intenso, casi sin tregua.
Este es el extremo más alto que mide este test: ahora mismo, casi de forma constante, la vida le resulta imprevisible, fuera de sus manos y por encima de lo que puede sostener.
Se nota en que la lista de asuntos sin resolver no deja de crecer, y en que hasta los planes más cercanos empiezan a sentirse poco fiables.
Nombrarlo con esta claridad, sin restarle peso ni exagerarlo, ya es en sí mismo un paso — cuesta más mirar de frente un resultado así que dejarlo pasar.
Este resultado no identifica una causa ni pone nombre a ningún trastorno: describe cómo valora usted su vida ahora mismo, nada más. Para una carga así, contar con la perspectiva de un profesional es una opción que vale la pena tener presente, sin urgencia ni alarma — una posibilidad disponible, no un ultimátum.
Sus resultados no son casualidad
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Haga el test gratisPreguntas frecuentes
¿Cómo sé si mi nivel de estrés es demasiado alto?
Este test no inventa una media, un percentil ni un porcentaje con el que comparar su resultado con el de otras personas — no existen esas cifras, y la propia investigación sobre este tema no maneja un punto de corte universal. Lo que sí le da es una lectura clara de su estrés actual, dicha en palabras sencillas; una comparación cualitativa ("más pesado de lo habitual", "más ligero que un día cualquiera") tiene sentido, pero un número inventado no.
¿Cuál es la diferencia entre el estrés y la ansiedad?
El estrés está ligado a una exigencia actual y concreta, y suele aliviarse en cuanto esa exigencia se resuelve. Un trastorno de ansiedad, en cambio, se diagnostica por una preocupación persistente y excesiva que continúa incluso sin ninguna exigencia presente, y se distingue por su gravedad, su duración y el impacto que tiene en la vida diaria. Este test no criba, detecta ni descarta un trastorno de ansiedad.
¿El estrés es siempre malo? ¿Existe el estrés bueno?
No. Parte del estrés acompaña a exigencias que resultan estimulantes y que están dentro de su propia capacidad. Un resultado bajo en este test describe una demanda actualmente manejable, no una ausencia total de estrés — por eso no se formula como "no tiene usted ningún estrés".
¿Esto es burnout o solo estrés? ¿Cuál es la diferencia entre el estrés y el burnout?
El burnout es un síndrome específico, con tres componentes (agotamiento, cinismo y una sensación reducida de logro), que se desarrolla a partir de un estrés laboral crónico y sin resolver. Este test mide el estrés percibido en general, sin limitarse al ámbito laboral, y no identifica ni mide el burnout.
¿Puede este test diagnosticarme? ¿Es un test diagnóstico?
No: es una reflexión de autoinforme sobre su estrés percibido actual, no un instrumento diagnóstico ni clínico. No puede identificar, cribar ni descartar un trastorno de ansiedad ni el burnout — solo un profesional de la salud mental puede ofrecer un diagnóstico real de cualquiera de los dos.
Metodología
Este test sigue el enfoque de la investigación sobre estrés percibido: pregunta por la valoración actual que usted hace de la demanda frente a su capacidad para hacerle frente, no por un recuento de sucesos pasados. Mide una única intensidad, la de ahora mismo: cuánto le resulta la vida imprevisible, fuera de su control y superior a lo que puede sostener. No mide señales físicas, forma de afrontarlo ni apoyo social.
Es un autoinforme de un único momento, no un instrumento diagnóstico: una fotografía de su situación actual, no un rasgo fijo. La definición de referencia y una guía general sobre el estrés tratan este concepto como algo que varía de persona a persona, sin un punto de corte clínico único.
El estrés que mide este test está ligado a una exigencia actual y concreta, y tiende a aliviarse en cuanto esa exigencia se resuelve. Por eso no identifica, criba ni descarta un trastorno de ansiedad, que es justamente lo contrario: una preocupación persistente que continúa incluso sin ninguna exigencia presente, distinguida por su gravedad, su duración y su impacto en la vida diaria. Tampoco identifica ni mide el agotamiento laboral: un síndrome propio, con tres componentes (agotamiento, cinismo y una sensación reducida de logro), que se desarrolla a partir de un estrés laboral crónico y sin resolver — no es lo mismo que una puntuación alta aquí. Solo un profesional de la salud mental puede diagnosticar cualquiera de los dos, y ningún resultado de este test debe leerse como una alarma ni como algo que le reste importancia a lo que siente.
Fuentes
- Selye, H. (1936). "A syndrome produced by diverse nocuous agents." Nature, 138, 32.
- Lazarus, R. S., & Folkman, S. (1984). Stress, Appraisal, and Coping. Springer Publishing Company.
- Cohen, S., Kamarck, T., & Mermelstein, R. (1983). "A global measure of perceived stress." Journal of Health and Social Behavior, 24(4), 385–396.