Test de orientación política
Responda a 30 situaciones cotidianas tal como las viviría usted, sin pensarlo demasiado. Al final va a ver hacia qué lado de la escala de valores se inclina su forma de ver las cosas, y con qué fuerza. Dura unos 7 minutos.
El pilar constante. Su posición se inclina, de forma sostenida, hacia el orden y la continuidad.
En la mayor parte de lo que respondió, usted se inclina a ver las diferencias de trato o de resultado entre las personas como algo natural o merecido, no como algo que corregir de entrada. Frente a un arreglo o una costumbre que ya lleva tiempo funcionando, su primer impulso es conservarlo.
Esa firmeza tiene una fuerza clara: confía en estructuras que ya demostraron sostenerse, y no necesita que un rol o una jerarquía se justifique de nuevo cada vez, lo que da a su entorno un marco estable y predecible.
Tiene también un costo: una diferencia que sí merecería corregirse, o un arreglo que dejó de encajar con las circunstancias actuales, puede quedarse sin tocar más tiempo del que otra postura le habría dado.
Esto describe una orientación de valores, no un veredicto: ninguna posición de este espectro es más honesta, razonable o acertada que otra — el resultado solo nombra dónde se ubican los dos componentes medidos. Aquí no entra ningún partido, ninguna postura política concreta, ni una idea de cuán común es esta posición en algún país.
El terreno firme. Su posición se inclina hacia el orden y la tradición, aunque no en todo lo que respondió.
En conjunto, su posición se inclina algo hacia el orden y la tradición en los dos componentes medidos, pero sin plena constancia: una parte de lo que respondió tira para el otro lado, o queda más cerca del medio.
Ese peso real en la estabilidad no aparece en cada caso por igual, lo que le deja margen para respaldar una corrección puntual, o un cambio concreto, aun confiando en general en lo ya establecido.
Un patrón que no es del todo constante en una dirección resulta más difícil de adivinar a partir de una sola respuesta que una inclinación más marcada — y un patrón mixto de este tipo es un resultado común, no raro.
Esto describe una orientación de valores, no un veredicto: esta posición no es ni más ni menos reflexiva, honesta o acertada que una inclinación más marcada o que la contraria. Aquí no entra ningún partido, ninguna postura concreta, ni una cifra sobre cuánta gente se ubica en este resultado.
El punto de equilibrio. Su posición queda cerca del centro, sin una inclinación fuerte hacia ningún lado de lo medido.
Su posición queda cerca del centro del espectro: el impulso hacia el trato igualitario y hacia dar una oportunidad real a lo nuevo, y el impulso hacia conservar la estructura ya existente, quedan bastante parejos — ya sea porque ambas orientaciones aparecen con moderación, o porque tiran en direcciones distintas según el componente.
Este patrón se mueve según la situación concreta, en lugar de aplicar siempre la misma orientación: favorece una corrección o un cambio en algunos casos, y la continuidad en otros.
Sin una inclinación fuerte hacia ningún lado, este resultado es menos fácil de adivinar a partir de una sola respuesta — es una mezcla genuinamente pareja, no un resultado a medio terminar.
Esto describe una orientación de valores, no un veredicto: quedar cerca del centro no es indecisión ni falta de convicción, y esta posición no es ni más ni menos honesta o acertada que una inclinación marcada hacia cualquiera de los dos lados — es una posición real y frecuente, sin decir nada sobre su seguridad, su conocimiento del tema o su interés por lo que se preguntó. Aquí no entra ningún partido, ninguna postura concreta, ni una etiqueta de «centrista».
El brote en marcha. Su posición se inclina hacia el trato igualitario y el cambio, aunque no en todo lo que respondió.
En conjunto, su posición se inclina algo hacia el trato igualitario y hacia el cambio en los dos componentes medidos, pero sin plena constancia: una parte de lo que respondió tira para el otro lado, o queda más cerca del medio.
Ese peso real en tratar las situaciones como algo abierto a corregirse y revisarse no aparece en cada caso por igual, lo que le deja margen para respaldar la continuidad o la estructura ya existente en situaciones concretas, aun favoreciendo en general el cambio y el trato igualitario.
Un patrón que no es del todo constante en una dirección resulta más difícil de adivinar a partir de una sola respuesta que una inclinación más marcada — y un patrón mixto de este tipo es un resultado común, no raro.
Esto describe una orientación de valores, no un veredicto: esta posición no es ni más ni menos reflexiva, honesta o acertada que una inclinación más marcada o que la contraria. Aquí no entra ningún partido político, ninguna postura concreta, ni ninguna cifra sobre lo común o raro que sea este resultado.
El camino abierto. Su posición se inclina, de forma constante, hacia el trato igualitario y el cambio.
En la mayor parte de lo que respondió, usted se inclina a tratar las diferencias de trato o de resultado como algo que puede y debe corregirse, y a dar a lo nuevo una oportunidad real de demostrar lo que vale, en vez de quedarse por defecto con lo que ya lleva tiempo funcionando.
Esa disposición tiene una fuerza clara: cuestiona y revisa lo ya existente con facilidad, y le incomoda de forma constante cualquier desnivel en cómo se trata a las personas — ninguna jerarquía se da por buena de entrada, sino que tiene que seguir ganándose su lugar.
Tiene también un costo: puede restarle peso a la estabilidad que ofrece un arreglo que sí venía funcionando, y una estructura que todavía servía puede dejarse de lado antes de que algo igual de sólido la reemplace.
Esto describe una orientación de valores, no un veredicto: ninguna posición de este espectro es más honesta, razonable o acertada que otra — el resultado solo nombra dónde se ubican los dos componentes medidos. Aquí no entra ningún partido, ninguna postura política concreta, ni ninguna idea de cuánta gente comparte esta posición, país por país.
Sus resultados no son casualidad
El clásico test de los 16 tipos de personalidad de Jung ha sido renovado a fondo: nueva metodología CoreTypes y una precisión muy superior. Puede que sean los 10 minutos mejor invertidos de su vida: se lleva la clave de sus decisiones, sus relaciones y sus resultados. Para siempre.
Haga el test gratisPreguntas frecuentes sobre el test político
¿Este test me va a decir a quién votar?
No. Este test no identifica ningún partido, ningún candidato ni ninguna opción electoral, y no dice a quién debería votar usted. Solo señala una posición dentro de una escala general de valores, expresada en sus propios términos.
¿Por qué los mismos valores se llaman de forma distinta en cada país?
Unos mismos valores reciben etiquetas políticas distintas según el país y la época; en algunos lugares, una sola escala como esta ni siquiera organiza esos valores de la misma manera. Este resultado nombra una posición dentro de la escala medida aquí, nunca un partido ni una etiqueta ideológica propia de un lugar concreto.
¿Un test así es fiable, o tiene algún sesgo?
Este test describe únicamente su propio patrón de respuestas, en sus propios términos; no ordena las dos orientaciones medidas de mejor a peor ni las compara con el programa de ningún partido real, así que no existe una posición «correcta» hacia la que pueda inclinarse con sesgo.
¿Cómo funciona realmente un test como este?
Se trata de una serie de situaciones cotidianas para reconocerse en ellas; sus respuestas se combinan en una sola posición dentro de un espectro general. No hay ningún cruce oculto con el programa de un partido real ni con la postura de ninguna persona con cargo político.
¿Este test me clasifica dentro de un tipo político con nombre propio?
No: este test entrega una posición continua dentro de un espectro, no un tipo con nombre, ni un partido, ni una categoría cerrada. No existe, detrás del resultado, ningún catálogo inventado de «tipos» políticos.
Metodología
Este test se apoya en el análisis clásico de teoría política sobre qué separa un extremo del otro en una misma escala de valores —igualdad frente a jerarquía— combinado con la tradición de encuestas de valores que comparan países entre sí. No reproduce ningún test o instrumento concreto ya existente; construye su propio recorrido a partir de esas dos líneas de trabajo.
Lo que mide es una orientación general hacia la igualdad o la jerarquía, y otra hacia el cambio o la tradición, tratadas como dos componentes relacionados entre sí que se combinan en una sola posición dentro de un espectro. En ningún momento apunta a la política concreta de un país, al programa de un partido ni a la postura de una persona con cargo público.
Unos mismos valores reciben etiquetas políticas distintas según el país y la época, y en algunos lugares una sola escala como esta ni siquiera organiza esos valores de la misma manera (más detalle en este resumen sobre el espectro político). Por eso, el resultado nombra solo una posición dentro de la escala que usted acaba de responder, nunca un partido ni una ideología con nombre propio (el concepto de ideología, con más detalle, en esta entrada de referencia).
El resultado refleja únicamente su propio patrón de respuestas, en sus propios términos — no una comparación con la gente de ningún país o población en particular. Es un autorreporte de orientación general de valores, no una medida de conocimiento político, de afiliación a ningún partido ni de comportamiento real al votar, y no predice cómo va a votar usted. Ninguna posición de este espectro, incluido el centro, se presenta aquí como más inteligente, más honesta o más acertada que otra.
Fuentes
- Bobbio, N. (1996). Left and Right: The Significance of a Political Distinction. University of Chicago Press. (Originally published in Italian, 1994.)
- Jost, J. T., Glaser, J., Kruglanski, A. W., & Sulloway, F. J. (2003). Political Conservatism as Motivated Social Cognition. Psychological Bulletin, 129(3), 339–375.
- Piurko, Y., Schwartz, S. H., & Davidov, E. (2011). Basic Personal Values and the Meaning of Left-Right Political Orientations in 20 Countries. Political Psychology, 32(4), 537–561. doi:10.1111/j.1467-9221.2011.00828.x