Test How We Love
Este test tiene 24 preguntas: en cada una, elija la opción que más se parezca a lo que usted haría. Al final sabrá cuál de los cuatro patrones de apego (seguro, evitativo, ansioso o temeroso-evitativo) se repitió más en sus respuestas. Toma unos 5 minutos y es un test independiente, basado en la investigación académica sobre el apego adulto, no el cuestionario de ningún libro o programa concreto.
Puerto tranquilo. Seguro es el patrón que más apareció en sus respuestas: cercanía e independencia conviven sin mucho conflicto.
Entre sus veinticuatro respuestas, la balanza se inclinó con más fuerza hacia el patrón seguro: una lectura de este conjunto de respuestas, no un rasgo fijo para siempre.
Quien responde así suele buscar a su pareja para pedir consuelo sin darle muchas vueltas, y con la misma naturalidad usa la relación como base para perseguir sus propios planes y riesgos. Cercanía e independencia conviven aquí sin demasiado roce.
El precio de esa facilidad aparece en otro lado: como cuesta poco, es fácil dar por hecho que una señal ya quedó clara cuando, para una pareja con otro patrón, hacía falta decirlo con todas las letras. La fricción en una relación suele nacer de cómo se cruzan dos patrones distintos, no de uno solo.
Esto no dice que usted nunca tenga roces en pareja, ni que este patrón sea inamovible: es cómo se inclinaron estas veinticuatro respuestas, un resultado frecuente entre quienes hacen este test, y puede leerse distinto en otro momento o con otra persona.
Rumbo propio. Evitativo es el patrón que más apareció en sus respuestas: resuelve casi todo por su cuenta y mantiene cierta distancia con la cercanía.
De las veinticuatro respuestas, el mayor peso cayó del lado evitativo: una lectura de este conjunto concreto, no una etiqueta fija sobre usted.
Este patrón describe a alguien cómodo resolviendo su propio estrés y sus propias metas en solitario, autosuficiente por preferencia y no por obligación, que no se apoya demasiado en la pareja ni para el consuelo ni como impulso para sus proyectos.
La sombra de esa autosuficiencia: las señales y necesidades de la otra persona pueden sentirse como presión antes que como cercanía, así que necesidades reales, también las suyas, a veces quedan sin atender, no por indiferencia sino por el reflejo de resolver todo en solitario antes de pedir nada.
Nada de esto habla de frialdad ni de un rasgo grabado en piedra: describe cómo se inclinó este conjunto de respuestas, un resultado bastante habitual, y no mide cuánto le importa realmente la otra persona.
Farol encendido. Ansioso es el patrón que más apareció en sus respuestas: busca cercanía con fuerza y vigila de cerca si esa cercanía se sostiene.
De las veinticuatro respuestas, la inclinación mayor fue hacia el patrón ansioso: una lectura de este conjunto de respuestas, no un dato permanente sobre usted.
Quien responde así suele buscar a su pareja con facilidad cuando algo anda mal y se mantiene muy atento al estado de la relación: nota rápido, pide reafirmación rápido, busca reparar rápido.
La sombra de esa atención tan fina: la misma alerta puede leer un silencio cualquiera, una respuesta tardía, un ánimo distraído, como una señal de alarma antes de que exista una prueba real, y eso puede derivar en rondas de comprobación que se adelantan a los hechos.
Esto no es «ser demasiado», ni un rasgo fijo: así se inclinó este conjunto de respuestas, un resultado que aparece con frecuencia, y no significa que la relación en sí tenga un problema.
Amarre suelto. Temeroso-evitativo es el patrón que más apareció en sus respuestas: quiere cercanía y se protege de ella al mismo tiempo.
De las veinticuatro respuestas, el mayor peso fue hacia el patrón temeroso-evitativo: una lectura de este conjunto de respuestas, no un dato fijo sobre usted y tampoco un trastorno diagnosticado; el margen frente a otro patrón pudo haber sido estrecho, algo bastante común en este test.
Este patrón describe a alguien que busca cercanía y consuelo en la pareja y que, en el mismo tramo, se retira de esa misma cercanía que buscaba: quiere el abrazo y se tensa al recibirlo, quiere la conversación y quiere evitarla.
Dicho sin rodeos: ese vaivén no es indecisión ni un juego; se parece más a dos impulsos activos a la vez, uno que busca cercanía y otro que se protege de su riesgo.
Lo que queda fuera de este resultado: tal como aparece en la población general, este patrón es algo distinto y más leve que el llamado «apego desorganizado» de la literatura clínica; no es evidencia de una historia de infancia difícil, y no describe un estado fijo ni para siempre.
Sus resultados no son casualidad
El clásico test de los 16 tipos de personalidad de Jung ha sido renovado a fondo: nueva metodología CoreTypes y una precisión muy superior. Puede que sean los 10 minutos mejor invertidos de su vida: se lleva la clave de sus decisiones, sus relaciones y sus resultados. Para siempre.
Haga el test gratisPreguntas frecuentes
¿Cuántos estilos de apego existen?
El número cambia según el enfoque: algunos autores separan aún más las categorías, sobre todo dentro de lo que aquí se llama evitativo. Este test usa la división académica más extendida, en cuatro patrones (seguro, evitativo, ansioso y temeroso-evitativo), construidos a partir de dos ejes que se cruzan entre sí, y no de una simple lista de opciones sueltas.
¿Qué tan fiable es este test de apego?
Es un test gratuito de autoinforme, no un instrumento clínico ni diagnóstico. Describe una tendencia en cómo usted responde preguntas sobre la cercanía en pareja, no una medición validada en un consultorio.
¿Cómo se interpreta el resultado de este test?
El resultado nombra el patrón que más apareció entre sus veinticuatro respuestas. Es poco frecuente que todas las respuestas apunten a un único patrón; un resultado muy parejo entre dos patrones es un desenlace normal del test, no un error de cálculo.
¿Este test dice algo sobre mi pareja o mi relación actual?
No. Este test mide únicamente su propio patrón de apego, a partir de sus propias respuestas. Cómo se combina ese patrón con el de otra persona es una pregunta distinta, que este test no responde, y en ningún caso evalúa a una pareja que no haya hecho el test.
¿Este test reemplaza una evaluación profesional?
No. Es un test gratuito en línea, pensado como punto de partida para pensar en cómo se vincula usted con su pareja, no como una evaluación de un profesional con licencia ni como una conclusión clínica.
Metodología
Este test parte de una idea con mucho recorrido en la psicología de las relaciones: la manera en que un adulto busca cercanía y maneja la distancia en pareja sigue patrones bastante estables, del mismo modo en que un niño pequeño desarrolla distintas formas de relacionarse con quien lo cuida. Esa idea se trasladó, con el tiempo, al terreno de las relaciones de pareja adultas y dio lugar a una clasificación en cuatro patrones amplios: uno cómodo tanto con la cercanía como con la independencia, uno que prefiere resolver las cosas por su cuenta, uno que busca cercanía con cierta vigilancia constante, y uno que combina el deseo de cercanía con la necesidad de protegerse de ella.
Las veinticuatro preguntas de este test recorren cuatro terrenos de la vida en pareja: cómo se busca consuelo, cómo la relación funciona como base para los propios proyectos, cómo se vive la distancia y cómo se vive el reencuentro después de una tensión. Cada respuesta suma a uno de los cuatro patrones, y el que reúne más respuestas es el resultado final. Puede leer más sobre este término en el diccionario de psicología de la American Psychological Association.
Este test describe un patrón de autoinforme, no un diagnóstico clínico ni un veredicto sobre ninguna relación en particular; el resultado temeroso-evitativo tampoco equivale al llamado apego desorganizado de la literatura clínica ni implica una historia de trauma en la infancia.
Fuentes
- Mikulincer, M., & Shaver, P. R. (2007/2016). Attachment in Adulthood: Structure, Dynamics, and Change. New York: Guilford Press.
- Bartholomew, K., & Horowitz, L. M. (1991). Attachment styles among young adults: A test of a four-category model. Journal of Personality and Social Psychology, 61(2), 226–244. doi:10.1037/0022-3514.61.2.226.
- Hazan, C., & Shaver, P. (1987). Romantic love conceptualized as an attachment process. Journal of Personality and Social Psychology, 52(3), 511–524. doi:10.1037/0022-3514.52.3.511.
- Bowlby, J. (1969/1982). Attachment and Loss, Vol. 1: Attachment. New York: Basic Books.