Test de grit
Responda las 16 preguntas eligiendo, en cada una, la opción que más se parezca a lo que realmente le pasa a usted; al final verá un resultado sobre su grit en las metas largas. Se completa en unos 4 minutos.
Brújula sin norte fijo. Ahora mismo, su grit apenas se sostiene.
Ahora mismo las metas grandes no se quedan mucho tiempo con usted: aparece una ambición, la ilusión sube, y en cuanto se enfría llega otra que promete más. Lo mismo pasa con el esfuerzo diario en algo que usted mismo se propuso: la novedad se va y las ganas se van con ella.
No hay nada roto ni escondido: sencillamente, ninguna de las dos costumbres —quedarse con la misma ambición pese a un bajón, o seguir empujando cuando ya no hay nada nuevo que empuje— está funcionando todavía.
La parte a favor: la energía queda libre para ir hacia lo que de verdad llama la atención hoy, sin el peso de un compromiso antiguo tirando hacia atrás.
El precio es igual de concreto: sin al menos una de esas dos costumbres en marcha, un proyecto grande casi nunca llega al punto donde podría dar algo de sí.
Queda una pregunta que este resultado no puede responder: qué pasaría con una meta que le importara de verdad más, o con más tiempo del que le ha dado a cualquier intento hasta ahora.
Un pie en cada camino. Su grit sostiene una mitad, pero no la otra.
Aquí hay una mitad que funciona y otra que todavía no acompaña. Puede ser que el esfuerzo aguante —sigue empujando aunque la novedad se haya ido y aunque algo salga mal— mientras el interés de fondo va cambiando de sitio. O al revés: la misma ambición se mantiene años, pero las ganas de trabajar en ella suben y bajan según el momento.
Cualquiera de las dos mitades ya es un punto de apoyo real: o un rumbo claro y estable, o un hábito de seguir empujando más allá de donde llega la novedad.
De las dos, la que sostiene el esfuerzo día a día es, según la investigación, la que más pesa cuando hay un resultado real de por medio; la otra mitad no deja de contar por eso.
El precio de esta combinación: las dos mitades todavía no se apoyan entre sí, así que lo que gana un lado no se traslada automáticamente al otro.
Queda por ver cuál de las dos mitades pesa más en su caso concreto: ese detalle no cabe en un solo número.
Paso firme, sin extremos. Su grit está justo donde está la mayoría.
Este resultado cae cerca de donde se agrupan la mayoría de las respuestas: ni quedarse con la misma ambición pese a un bajón, ni seguir empujando cuando la novedad ya se fue, destacan aquí como algo fuera de lo común.
Es un resultado completo, no uno a medias: hay hábito real en las dos costumbres, sin que ninguna domine el día a día de forma llamativa.
La ventaja de este punto medio es justamente esa: un terreno estable, sin la exigencia constante que pediría un patrón poco frecuente en cualquiera de los dos extremos.
Dicho sin rodeos: esto describe un resultado corriente y con contenido propio, no una medición que no haya encontrado nada que decir.
Queda fuera de este resultado si el patrón cambiaría frente a una meta elegida con más cuidado, o frente a un promedio entre proyectos muy distintos.
Motor que no se apaga. Su grit se sostiene incluso cuando todo se pone cuesta arriba.
El esfuerzo aquí aguanta lo que le echen: sigue adelante después de un tropiezo, durante una racha sin avances visibles, y vuelve a un proyecto estancado en vez de dejarlo donde quedó. El interés de fondo, por su parte, se mantiene casi siempre en pie, sin necesitar que todo salga perfecto.
Este resultado se sitúa por encima de donde suele quedar el total combinado de ambas costumbres, con el esfuerzo llevando la parte que la evidencia asocia más de cerca con que un proyecto largo llegue a algún sitio.
La fuerza es clara: un tropiezo o una racha aburrida no suele bastar para cerrar un proyecto que le importa.
El precio, dicho sin adornos: sostener esto exige esfuerzo real y seguido; no ocurre solo porque sea su costumbre.
Lo que queda fuera de este resultado es específico de las metas largas: no dice nada sobre estudios, trabajo ni ningún otro terreno de su vida.
Fuego que no necesita avivarse. Su grit se mantiene fuerte en el interés y en el esfuerzo a la vez.
Aquí las dos costumbres funcionan juntas: la misma ambición se sostiene durante mucho tiempo, y el esfuerzo no afloja ni ante un tropiezo, ni cuando la novedad ya se fue, ni en una racha sin avances.
La aritmética del propio test respalda que esto no es solo «un poco más» del resultado anterior: ni siquiera llevando una sola de las dos costumbres al máximo se llega hasta aquí; hacen falta las dos, sostenidas a la vez.
La fuerza de esta combinación es la de un proyecto largo con todo el margen que necesita para llegar a donde tenía que llegar.
El precio no es un logro de una sola vez: sostener las dos costumbres juntas, una y otra vez, es en sí mismo el trabajo continuo. Y dicho sin rodeos, porque este resultado es el que más invita a malentenderlo: describe un patrón en un terreno concreto —perseguir metas largas—, nunca una promesa de éxito, de carrera o de «buen carácter»; la relación entre este patrón y los resultados reales que estudia la investigación es real, pero moderada.
Queda fuera de aquí si se repetiría igual con cualquier meta, o solo con la que tiene entre manos ahora.
Sus resultados no son casualidad
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Haga el test gratisPreguntas frecuentes
¿Este test mide la resiliencia, la capacidad de recuperarme de un mal momento?
No. Este es un test de grit —pasión y perseverancia por una meta a largo plazo—, no de resiliencia. El grit tiene que ver con sostener una misma ambición y el esfuerzo que la acompaña durante años, incluso con contratiempos, aburrimiento y rachas sin avances. La resiliencia es otra cosa, relacionada pero distinta: qué tan rápido y qué tan bien se recupera alguien después de un momento concreto de estrés o de adversidad. Este test no mide esa capacidad.
¿Cuál es una buena puntuación en un test de grit?
No existe un número fijo que marque una puntuación «buena». La mayoría de las respuestas se agrupan hacia la mitad del rango posible, y un resultado más alto o más bajo simplemente describe cómo está hoy su manera de perseguir metas largas, no un aprobado ni un suspenso.
¿Tener grit predice de verdad el éxito?
La evidencia acumulada encuentra una relación real pero moderada entre este rasgo y resultados como el rendimiento o la permanencia en algo, una vez que se descuentan otros rasgos ligados simplemente a trabajar duro; además, hay dudas sobre si se puede separar del todo de esos otros rasgos. No es, por tanto, un predictor fuerte ni garantizado, pese a lo que sugiere su fama popular.
¿Cuántas preguntas tiene este test de grit?
Dieciséis preguntas en total, repartidas a partes iguales entre las dos partes del rasgo que mide este test: ocho sobre lo constante que se mantiene una misma ambición y ocho sobre lo persistente que resulta el esfuerzo del día a día.
¿El grit es un rasgo de personalidad?
Sí. La investigación lo trata como un rasgo de personalidad estable, formado por dos partes que van relacionadas entre sí: sostener la misma ambición de fondo con el paso del tiempo, y un esfuerzo que sigue adelante pese a contratiempos, aburrimiento y rachas sin avances.
Metodología
Este test sigue el enfoque de las escalas de autoinforme ya validadas para medir el grit —la combinación de pasión y perseverancia por una meta a largo plazo— como rasgo estable de la personalidad: usted valora, en sus propias palabras, hasta qué punto ciertas situaciones concretas le resultan familiares.
Mide dos cosas relacionadas entre sí: si una misma ambición de fondo se sostiene con el paso del tiempo pese a bajones de entusiasmo e ideas nuevas que compiten por su atención, y si el esfuerzo en una tarea que usted mismo se propuso sigue adelante pese a que la novedad se apague, a rachas sin avances visibles y a lo tedioso de terminar algo sin que nadie se lo exija desde fuera.
La literatura trata esto como un único rasgo de personalidad con dos partes que van de la mano, no como dos escalas que compiten entre sí. Dicho con honestidad: la relación entre este patrón y resultados como el rendimiento o la permanencia en algo es real, pero bastante más modesta de lo que sugiere su fama popular, y cuesta separarla de otros rasgos ligados simplemente a trabajar duro.
Conviene distinguirlo de la resiliencia: esta última mide qué tan rápido se recupera alguien de un momento puntual de estrés o de adversidad, mientras que este test se queda en la constancia de una meta a lo largo de años. Lo que este resultado describe es un patrón actual en la manera de perseguir metas largas, no un juicio sobre su carácter, su esfuerzo en general o su inteligencia.
Fuentes
- Duckworth, A. L., Peterson, C., Matthews, M. D., & Kelly, D. R. (2007). Grit: Perseverance and passion for long-term goals. Journal of Personality and Social Psychology, 92(6), 1087-1101. doi:10.1037/0022-3514.92.6.1087
- Duckworth, A. L., & Quinn, P. D. (2009). Development and validation of the Short Grit Scale (Grit-S). Journal of Personality Assessment, 91(2), 166-174. doi:10.1080/00223890802634290
- Credé, M., Tynan, M. C., & Harms, P. D. (2017). Much ado about grit: A meta-analytic synthesis of the grit literature. Journal of Personality and Social Psychology, 113(3), 492-511. doi:10.1037/pspp0000102